La Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dictado una sentencia histórica -es la primera vez que el tribunal se pronuncia sobre la presencia de símbolos religiosos en los colegios-, que da la razón al recurso presentado por una ciudadana italiana. La sentencia afirma afirma que la presencia de esos símbolos en las aulas viola la libertad religiosa y condena al Estado italiano a indemnizar a una ciudadana con 5.000 euros por daños morales. La presencia de crucifijos en las aulas constituye una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y una violación de la libertad religiosa de los alumnos -afirma la sentencia. El Vaticano ha acogido con “estupor y pesar” la sentencia, que, ha dicho, “parece como si quisiera desconocer el papel del cristianismo en la formación de la identidad europea”. El caso fue elevado al tribunal por Soile Lautsi, una italiana de origen finlandés que en 2002 pidió al instituto público Vittorino da Feltre, de Abano Terme (Padua), donde estudiaban sus dos hijos, que retirara los crucifijos de sus aulas. Tras la negativa, Lautsi recurrió, sin éxito, a los tribunales italianos, y finalmente acudió a Estrasburgo, donde los jueces le han dado finalmente la razón.
VER: EL PAÍS

Noviembre 4, 2009 a las 12:38 pm |
estoy en contra de este artículo