El TSJA estudia un recurso contra un libro de Ciudadanía de McGraw Hill

Portada del libro de Educación para la Ciudadanía de McGraw Hill

La Sala Tercera del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha admitido a trámite un recurso de una familia de Bollullos Par del Condado (Huelva) que sostiene que varios capítulos del libro de Educación para la Ciudadanía (3º ESO) de la editorial McGraw Hill propugnan enseñanzas contrarias a su forma de pensar. Sostienen, por ejemplo, que en el capítulo primero se da “una visión relativista” del ser humano y en el tercero se aborda la sexualidad desde “la ideología de género”. La familia solicitó a la Administración educativa andaluza que el chico estuviera exento al entender que el manual utilizado era adoctrinador. La Inspección Educativa rechazó en un informe del 29 de mayo de 2009 que en el libro de la editorial McGraw Hill exista ese supuesto adoctrinamiento. “Cumple con los debidos requisitos de la neutralidad ideológica”, concluye el informe de la Inspección.

El libro consta de 18 unidades y en la queja interpuesta ante la Consejería de Educación se protesta por 11 capítulos. Dice esta familia, por ejemplo, que en la unidad tercera se “acaba defendiendo ampliamente la homosexualidad, en este caso como una inclinación genética”. La Inspección replica que el texto en el que se aborda este asunto es “meramente informativo” por lo que se rechaza que haya “adhesión o defensa de la homosexualidad”. La familia también argumenta que en el capítulo octavo se “utiliza como pretexto la irrenunciable igualdad de derechos entre el hombre y la mujer para proyectar la ideología de género, la cual no compartimos en absoluto, pues la igualdad no debe oscurecer la diferente función natural, emocional y sexual que caracteriza la diferencia hombre-mujer”. La Inspección replica que la igualdad entre los dos géneros “no sólo no es ningún pretexto sino que es un valor fundamental de nuestra sociedad, de conocimiento y respeto obligado por todos”. También se alega que el capítulo 11 “defiende un determinado tipo de política económica y fiscal de carácter socialista”. Y argumentan que en esa unidad se incide en “políticas demagógicas de política tributaria”. Lo que se afirma en el manual es que “desde el punto de vista de la justicia social, los impuestos directos y progresivos son mucho más justos que los indirectos y proporcionales”, ya que en el último caso todos pagan lo mismo al margen de su renta. También protesta esta familia porque en la unidad 13 -dedicada al medio ambiente- se “introduce una ética ambiental entre naturista y panteísta”.

El informe de la Inspección educativa termina diciendo que, sin una argumentación mínima, esta queja “resulta inexplicable, absolutamente desproporcionada y alejada de la realidad”.

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